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6 claves para detectar un buen aceite de oliva, ¡sin gastar de más!

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¿Extra Virgen o Virgen? Te contamos qué tenés que tener en cuenta a la hora de elegirlo. Según su nivel de acidez, el aceite de oliva se clasifica en cuatro tipos, de los cuales se recomiendan consumir solo los dos primeros: Virgen extra o extra virgen, virgen, virgen corriente y virgen lampante. La calidad del aceite de oliva está reglamentada en función de ciertos parámetros físico-químicos y sensoriales. Los productos que encontrás en la góndola son:

ACEITE DE OLIVA VIRGEN EXTRA: Es el mejor de los aceites de oliva vírgenes. No posee defectos organolépticos y cumple, además, con exigencias físico-químicas, entre las que se encuentra una acidez libre expresada en ácido oleico menor a 0,8%. Esta categoría de aceite mantiene todas las características de interés nutricional.

ACEITE DE OLIVA VIRGEN: Presenta pequeñas alteraciones en sus características físico-químicas o sensoriales. Su acidez libre expresada en ácido oleico debe ser menor a 2%. Su calidad es inferior a la del aceite de oliva virgen extra.

ACEITE DE OLIVA ( LLAMADO TAMBIÉN ACEITE DE OLIVA PURO): Es una mezcla de aceite de oliva refinado al que se le ha agregado un porcentaje de aceite de oliva virgen o virgen extra para darle sabor.

La División de Análisis de Bromatología del laboratorio Rapela, que trabaja desde hace dos décadas en análisis de calidad de diferentes productos, explicó los detalles que debemos tener en cuenta para notar si un aceite de oliva es de buena calidad.

1. Evitá aquellos aceites que estén en envases claros o transparentes, elegí en cambio los de envases de vidrio o plástico oscuros. La calidad del aceite se ve fácilmente modificada por el contacto de la luz y el calor.

2. Controlá en la etiqueta que la acidez libre máxima expresada como acido oleico sea de 0,8 g/100g o menor. La calidad y precio del aceite está relacionado a sus características. Los aceites de mejor calidad son los Virgen Extra y estos se obtienen por procedimientos de prensado mecánicos y técnicos adecuados ya que no producen una alteración significativa del aceite.

3. Buscá los aceites nuevos y optá por aquellos que tengan menos de 1 año de elaboración. Al contrario del vino, el aceite de oliva envejece con el tiempo.

4. Si el precio es demasiado económico, no confíes. Elaborar un aceite de oliva virgen extra no es fácil ni barato.

5. El aceite no debería tener olor ni sabor a aceituna. Esto indica un proceso de fabricación defectuoso, por aceitunas que fueron dejadas al aire libre por más de 24 hs, comenzando su alteración que se denomina Atroje. Las aceitunas cuando están en planta no son saladas ni blandas como las que consumimos en frasco.

6. Preferí los aceites envasados en origen. Esto asegura su calidad y evita la oxidación del producto que no es buena para este tipo de aceite.